Comedy Gold: Iggy Rubín, Paula Púa y Miguel Iribar

Crónica de una noche mágica de stand-up comedy

La organización había vestido de gala el Teatro Almería para la ocasión: desde el escenario - donde unas proyecciones de vídeos con monetes traviesos nos hacían la espera más entretenida - hasta la iluminación, que parecía pensada especialmente para el show y no un simple elemento más del mobiliario del teatro. Caras familiares entre el público: casi todo el circuito de comedia local de Barcelona está aquí.. “Espera, ¿ése es quién yo creo que es? Sí, sí, es ÉL. Tranquilízate, no pasa nada, sólo estás a 4 metros de distancia de uno de los mayores genios de la comedia de las últimas décadas y casi te sientan a su lado, pero no pasa nada.”

Empieza el espectáculo y Albert Floyd, el organizador y maestro de ceremonias de la noche, sube al escenario al ritmo de la ya clásica canción de bienvenida del 'Comedy Gold'. “Son of a bitch!” - gritan los altavoces.

Hoy Floyd está especialmente bien, se le nota algo nervioso, pero a la vez, está más seguro que nunca. Durante aproximadamente diez minutos, nos ofrece algunos de sus mejores chistes, con grandes tintes de humor negro. Los representa con una actitud entre lo tranquilo y lo ligeramente perturbador, que la audiencia recibe encantada, incluso cuando intenta jugar a hacerse el patoso y no le sale como esperaba.

Entre silbidos y aplausos, el primero en salir al escenario es Iggy Rubín. Tiene algo de prisa, habla muy rápido, pero es que tiene muchas cosas que contar. Es la tercera vez que el 'Comedy Gold' nos trae a Iggy a Barcelona, y aunque ya le vimos en directo hace relativamente poco en el 'We Bitches' de Charlie Pee y Raquel Hervás, y conocemos parte del material, esta vez, llevado por su propia energía, trae un acting que le da al texto un carácter completamente diferente.

Iggy viene cargado de material, y no duda en adentrarse en temas de carácter social. Tiene para todos: racismo, gestación subrogada, machismo, Juancar... un texto brillante que le lleva a estar a punto de meterse en un par de jardines, pero sale airoso. Si eres de esas personas que piensa que la comedia no debería tener ideología, no te preocupes, también hubo chistes de gatitos, todo muy bien compensado.

El Maestro de Ceremonias, Floyd, vuelve a subir a escena, aunque ahora es más breve y tras unos cuantos fun facts - una de sus fórmulas favoritas para introducir chistes sin contexto - da paso a la cómica más joven del line-up de la noche, Paula Púa.

Púa - que trabaja de guionista en el nuevo programa de Dani Rovira 'La Noche D', participa en ‘Tarde lo que tarde’ de RNE y está a punto de estrenar su show de stand-up 'Las Superpenas' junto a Ana Bravo y Helena Pozuelo - viene con un texto cargado de referencias a la cultura pop millennial y muy ligado a la actualidad, lleno de observaciones y reflexiones ácidas que causan risillas constantes en el público, y que en sus momentos más álgidos, consiguen carcajadas prácticamente cada 5 segundos.

Tiene un magnetismo especial y una dulzura en la voz, que te hacen sentir como si estuvieras escuchando hablar a tu mejor amiga y genera una cálida sensación de complicidad con el público casi de manera inmediata. Una maravilla.

Tras otra breve presentación del MC, llega el plato más fuerte, el headliner de la noche: Miguel Iribar, que va a regalarnos algunos fragmentos del show que realiza en La Chocita del Loro, ‘Treintañero Terminal’.

Iribar es un animal escénico y nos ofrece cuarenta minutos de comedia y risas ininterrumpidas, una actuación magistral de stand-up comedy que cautiva a la audiencia desde el primer momento con una historia redonda de principio a fin y una narrativa perfecta que va hilando sets de manera orgánica, llevándonos hacia donde quiere y provocando carcajada tras carcajada. "Stand-up DURO".

Tres estilos de comedia, tres cómicxs pertenecientes a tres generaciones distintas, con discursos diferentes, unidos gracias al 'Comedy Gold' para traernos una noche mágica de stand-up comedy de calidad.

¿Quieres saber más sobre el proyecto Comedy Gold? Te invitamos a leer nuestro artículo Comedy Gold: 'Stand-Up' de 24 quilates.